El control federal del puerto adquiere un sentido político adicional, ya que permitiría destinar su uso a fines militares y comerciales vinculados a dicha relación bilateral, más allá de las funciones tradicionales del puerto dentro del esquema federal argentino
"Más allá de la disputa interna, el valor de Ushuaia radica en su posición geográfica. El puerto constituye uno de los principales nodos de conectividad naval del Atlántico Sur y una puerta de acceso privilegiada a la Antártida. En las dos últimas temporadas operativas, recibió más de 1300 buques de turismo, carga, pesca, investigación científica y uso militar, transportando a cerca de 200 000 pasajeros y más de 120 000 tripulantes", apunta Foreing Affairs.
"Esta centralidad convierte a Ushuaia en un enclave estratégico en un momento de creciente competencia internacional por el control de rutas marítimas, recursos naturales y proyección hacia el continente antártico", continúa.
El acuerdo no fue anunciado por ningún integrante de gobierno pero le garantizar a Estados Unidos un poder de control, uso, monitoreo y supervisión de una zona estratégica para vigilar el avance de China pero avasallando la soberanía nacional.
En efecto, la presencia de Estados Unidos en Ushuaia genera tensión en Cancillería y Defensa pero también en Chile porque pone en crisis el Tratado Antártico que prohibe la presencia militar en la zona.