El relato incluyó referencias a su intención de estudiar en la Universidad Nacional de Córdoba, lo cual se vio condicionado por el contexto político y las decisiones impuestas en aquellos años. “Había muchas restricciones, muchas cosas que no dependían de uno. Era una época muy difícil para los jóvenes”, señaló.
Al referirse al quiebre institucional, fue contundente: “Nada justificaba un golpe de Estado. Cuando algo anda mal, el camino es el voto, no la ruptura de la democracia”. En ese sentido, recordó el impacto del Golpe de Estado en Argentina de 1976, al que definió como “atroz y terrible”, marcado por desapariciones, persecuciones, torturas y muerte.
Asimismo, destacó el rol clave que cumplieron organismos de derechos humanos como las Madres de Plaza de Mayo y las Abuelas de Plaza de Mayo, quienes “fueron fundamentales para visibilizar lo que pasaba y sostener el reclamo de justicia en los momentos más difíciles”.
En otro tramo de la entrevista, Ayala apuntó contra los discursos negacionistas que aún persisten en la actualidad. “Hay sectores que siguen discutiendo lo indefendible, como la cantidad de desaparecidos o intentando relativizar lo ocurrido. Eso no ayuda a fortalecer la democracia, al contrario, la debilita”, sostuvo.
Para el diputado, el Nunca Más no debe ser solo una consigna, sino una construcción permanente. “Tenemos que hacer docencia, sobre todo con las nuevas generaciones, para que sepan lo que pasó y entiendan el valor de vivir en democracia”, remarcó.
También se refirió a la importancia de la reparación hacia las víctimas del terrorismo de Estado. “Se ha luchado mucho para lograr algún tipo de reparación, ya sea económica o simbólica. Nunca va a alcanzar, pero es una forma de reconocer el daño causado”, expresó.
En cuanto a su trayectoria, Ayala resaltó su compromiso histórico con la temática, habiendo ocupado distintos roles institucionales vinculados a los derechos humanos. Fue presidente y vicepresidente de la Comisión de Derechos Humanos, subsecretario de Memoria, Verdad y Justicia, y tuvo participación en el Consejo de la Magistratura.
“Desde cada lugar que me tocó, siempre trabajé para fortalecer la justicia y para que los mejores hombres y mujeres ocupen esos espacios”, indicó.
En ese marco, destacó el trabajo del fiscal Jorge Aguad, a quien señaló como un ejemplo de compromiso y profesionalismo, con actuación tanto a nivel provincial como nacional.
Mirando hacia el presente y el futuro, el legislador planteó la necesidad de seguir mejorando la calidad institucional del país. Hizo referencia a debates actuales como la implementación de la boleta única y la discusión sobre las PASO, entendiendo que “todo lo que sirva para mejorar la representación y la participación fortalece la democracia”.
Finalmente, Ayala dejó un mensaje claro y contundente: “Tenemos que aprender del pasado. Hubo mucho sufrimiento, especialmente en la dirigencia juvenil de aquella época, y eso dejó marcas profundas. Por eso, el compromiso es seguir luchando para que nunca más vuelva a repetirse algo así”.
La entrevista concluyó con una reflexión que sintetiza el espíritu de la jornada: memoria para no olvidar, justicia para reparar y democracia para construir un futuro mejor.