En el segundo tiempo, Argentina se recostó en su capitán, Lionel Messi, para desplegar su mejor repertorio y despejar las dudas que había dejado en la ajustada victoria por 2-1 ante Mauritania. El 10 frotó la lámpara y metió un pase exquisito para la proyección de Thiago Almada, que ingresó al área y fue derribado por Albert Kangwanda: penal y momento cargado de emoción.
Nicolás Otamendi se hizo cargo de la ejecución en lo que fue su último partido en el país con la Selección -tras el Mundial se despedirá del equipo- y no falló. Gol, ovación y lágrimas para el defensor del Benfica, en una noche inolvidable. El partido se terminó de abrir para el equipo local, que no tardó en encontrar el cuarto tanto. Tras una buena jugada colectiva, un intento de centro terminó en los pies de Dominic Chanda, quien, en contra, selló una goleada ya inapelable para la Selección.
Con nombres como Máximo Perrone y Valentín Barco en cancha, también hubo tiempo para el estreno en la red del ex Boca: tras una asistencia de lujo de Nicolás González, el jugador de Racing de Estrasburgo marcó el quinto y definitivo. Así, la Scaloneta se despidió con un nivel a la altura de un equipo que sueña con revalidar el título en Norteamérica.
De esta manera, la Selección terminó con sus amistosos en el país y tendrá una nueva doble Fecha FIFA a pocos días del inicio del Mundial, pero ya en tierras estadounidenses: Serbia y Guatemala serían los rivales que marcarán los últimos encuentros preparatorios para la cita mundialista. Será con la lista de jugadores ya confirmada y el plantel ya concentrado de cara al debut en la cita máxima del fútbol mundial.