La medida busca proteger la continuidad del frigorífico y preservar las fuentes laborales, aunque la situación impactó de lleno en el personal. Operarios despedidos se manifestaron frente a la planta, denunciando que el frigorífico sigue operando, pero que “no quieren gente con antigüedad”.
Hace pocas semanas, 190 trabajadores fueron despedidos por el recorte que hizo la empresa en sus plantas de General Pico y Trenel y, pese a que solo iban a recibir el 50 por ciento de lo que les correspondía, no tuvieron ni un peso.
"Tenemos todavía 400 trabajadores dentro de la planta. Si bien no está trabajando, pero todavía tienen relación de dependencia", recalcó el secretario general del Sindicato de La Carne, Dardo Loza, en referencia a los que continúan en la firma y no saben que será de su futuro.