El gobierno de Milei recortó los programas destinados a asistir a los más pobres, incluso si sólo se computan aquellos de transferencias directas. El ajuste se va a profundizar durante lo que resta del año, según los datos del presupuesto 2026.
Así lo muestra un trabajo de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), que compara los fondos destinados por el Estado a AUH, Tarjeta Alimentar y Becas Progresar desde 2022. La sumatoria indica que, a precios constantes de 2026, el total de transferencias a niños, niñas y adolescentes en 2022 fue de $11,3 billones; en 2023, $9,8 billones; en 2024, $10,2 billones, y en 2025, $10,3 billones. El presupuesto 2026 contempla transferencias por AUH, Tarjeta Alimentar y Becas Progresar por un total de $9 billones. El recorte entre 2022 y lo presupuestado en 2026 es del 20%.
Si se toma solo la combinación AUH y Tarjeta Alimentar, el aumento entre lo ejecutado en 2023 y en 2025 es del 22%. El problema surge en este punto de lo advertido por el Observatorio de la Deuda Social de la UCA, que monitorea el porcentaje de cobertura de estas transferencias sobre la Canasta Básica Total (CBT) y la Canasta Básica Alimentaria (CBA). Mientras que en noviembre de 2024, cubrían alrededor del 52% de la CBA y un 23% de la CBT para un hogar de dos adultos y dos niños, en febrero de 2026 alcanza al 44,8% de la CBA y al 20,6% de la CBT.