El crimen fue dado a conocer cuando se advirtieron manchas de sangre en el sector. A partir de esa alerta, alertaron a las autoridades, que ordenaron intervenir en la estructura para verificar el origen de los rastros.
Allí, el fiscal Perroud explicó que durante las tareas realizadas en el lugar se detectó una “anomalía estructural” que resultó clave para el descubrimiento. “Se encontró un cuerpo que estaba envuelto en una frazada y tapado con cal“, precisó.
“Estaba en el hueco debajo de una escalera, en el subsuelo, y ese hueco había sido tapado con una pared bastante rudimentaria, y que además no formaba parte de los planos de la obra”, describió.