“Como ciudadanos tenemos derecho a exigir que estas situaciones se tomen en serio. Nadie quiere que esto le pase a su familia o a cualquier otra”, señalaron.
Finalmente, el abogado Arregín agradeció el espacio y destacó la importancia de visibilizar estos temas. “Las leyes reflejan valores básicos: a los niños se los protege, se les garantiza una vida libre de violencia. Cuando eso no ocurre, se está fallando como sociedad”, afirmó.
La causa continúa sin una resolución definitiva. Mientras tanto, el reclamo es claro y contundente: escuchar a la menor, respetar los protocolos y garantizar que su integridad y sus derechos sean la prioridad absoluta.