“Nuestros docentes no pueden más con la vida que llevan teniendo que recurrir al pluriempleo. Hoy una docente se nos fue quince minutos antes porque tenía que dar clases en otro colegio”, graficó la estudiante de 16 años Juana Contreras y sostuvo que “entendemos que eso no es calidad educativa y que nosotros, como pibes y adolescentes, lo más que necesitamos en este momento es poder aprender, volver a las aulas y habitar el colegio”. A su lado, un grupo de chicas arengaba a los vehículos que circulaban al cantito de “tocá bocina si apoyas la educación”, recibiendo la respuesta inmediata de los automovilistas y de sus propios compañeros.
Además de la pulverización salarial, el desfinanciamiento se materializa en el estado edilicio. “Hay muchos techos con agujeros en las aulas, la infraestructura del Pelle no es la mejor”, advierte Juana aunque remarca que lo que más le preocupa es el bolsillo de sus profesores. “Hace más de ciento ochenta días que le deben gran parte de su salario a nuestros docentes, perdieron un cincuenta por ciento de su poder adquisitivo. De mi colegio se fueron casi treinta docentes en menos de dos meses, cuando el año pasado fueron diecisiete. Es una vergüenza”, apuntó la alumna y recordó el reclamo: “lo que están haciendo directamente es incumplir una ley, es inconstitucional”, enfatizó Contreras.
En esta sintonía, la secretaria general de AGD UBA , Laura Carboni aseguró que “el problema de suspender la Ley de Financiamiento es que congela el presupuesto, lo que provoca que la universidad esté en un nivel de asfixia que nunca antes se había visto y hace que sea muy difícil poder funcionar”. Además de los problemas salariales y de mantenimiento que esta situación provoca, Carboni advirtió que las becas estudiantiles “en este momento están en treinta y cinco mil pesos, ningún pibe con esa plata puede hacer absolutamente nada”. Para cerrar, la gremialista hizo alusión a los escándalos políticos que sacuden a los funcionarios de Milei y planteó que “en momentos donde el gobierno está golpeado, es más fácil que los reclamos se puedan permear”.
La crítica situación que transitan los docentes no se limita meramente al ámbito universitario. La secretaria general de la Asociación Docente de Enseñanza Media y Superior (Ademys), Soledad Mosquera, expresó que los profesores “nos vemos obligados a trabajar tres turnos, a hacer changas por fuera” y recordó el asesinato del docente Cristian Pereyra mientras se desempeñaba como conductor de una aplicación de viajes para poder afrontar sus gastos básicos.
Mosquera reveló que por la mañana mantuvieron una reunión con el gobierno porteño en el que le ofrecieron apenas un 4 por ciento de aumento a impactar en mayo, “es el equivalente a menos de 35 mil pesos cuando venimos de dos meses sin actualización y la inflación del último mes superó el tres por ciento” aseguró.