La guerra de Medio Oriente, con su impacto en el precio del petróleo que tiene su correlato en el aumento del precio del gasoil (insumo clave para los laboreos y los fletes) además del incremento del precio de los fertilizantes (en particular la urea), tiene un importante impacto en la rentabilidad actual y proyectada de las actividades agrícolas en momentos en que se está planificando la siembra de trigo 2026 - 2027.
“El impacto de la guerra de Medio Oriente sobre el precio de los insumos, en particular fertilizantes, impacta negativamente en las decisiones de siembra de trigo para la campaña 2026/27, ya que, al analizar la combinación de condiciones de humedad, precio de trigo y precio de la urea, un 61% de los productores manifiestan que enfrentan un escenario desfavorable para la siembra de trigo. Como resultado de la evaluación anterior, un 41% piensa sembrar menos trigo; un 49% mantener el área sembrada; y sólo un 9% sembrar mayor superficie”, puede leerse en el informe de la Universidad Austral.
La SRA ya encendió las alertas por la baja rentabilidad para los productores trigueros y comenzó a presionar por una nueva baja de retenciones, actualmente ubicadas en el 7,5% de su valor de exportación.
“Su eliminación tendría un impacto fiscal muy bajo (200-250 millones de dólares) y, según el Instituto de Estudios Económicos y Negociaciones Internacionales de la Sociedad Rural Argentina, sólo restarían ingresar 140 millones. Estos recursos podrían compensar en parte la suba de costos y alentaría la siembra del cereal”, concluyó el informe.