La operación ocurre además en un momento clave de la relación financiera entre la Argentina y el organismo multilateral. El Gobierno aguarda que el Directorio del FMI apruebe formalmente la segunda revisión del nuevo acuerdo por 20.000 millones de dólares. Tanto el ministro de Economía, Luis Caputo, como la titular del organismo, Kristalina Georgieva, confirmaron que el entendimiento técnico con el staff ya fue alcanzado, aunque todavía resta la validación final del board.
Cuando eso ocurra, la Argentina recibirá un desembolso de 1000 millones de dólares que podría utilizar para afrontar parte de los próximos compromisos externos. Para lo que resta de 2026, el país todavía debe realizar cuatro pagos al FMI, distribuidos entre agosto, septiembre, noviembre y diciembre, por un total de 2792 millones.
Más allá del calendario inmediato con el Fondo, distintos informes privados y oficiales advierten sobre el peso total de los vencimientos financieros de los próximos doce meses. Un reporte de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia estimó que, en ese período, vencen alrededor de 26.000 millones de dólares entre pagos al FMI, títulos del Tesoro, vencimientos vinculados a Bopreal y acuerdos repo, además de compromisos con organismos multilaterales y el Club de París.
Según el informe, unos 2000 millones de dólares corresponden a pagos netos al FMI, mientras que otros 9000 millones están asociados a títulos públicos del Tesoro. A eso se suman 9000 millones entre Bopreal y operaciones repo y otros 6000 millones con organismos como el BID, la CAF, el Banco Mundial y el Club de París.
La magnitud de esos vencimientos mantiene la atención puesta sobre el nivel de reservas internacionales del Banco Central. Al cierre de la última semana, las reservas brutas se ubicaron en torno a 44.483 millones de dólares. En paralelo, la autoridad monetaria logró adquirir 207 millones en el mercado oficial durante las últimas ruedas.
En el frente financiero, mientras la plaza local permaneció sin operaciones, los bonos soberanos argentinos que cotizan en el exterior registraron subas y permitieron una baja del indicador elaborado por JP Morgan.
Los Bonares avanzaron en promedio alrededor de 0,7 por ciento, mientras que los Globales llegaron a mostrar mejoras cercanas al 2 por ciento. Como resultado, el riesgo país retrocedió 22 unidades y volvió a acercarse a los 540 puntos básicos.
El comportamiento de las acciones argentinas en Wall Street fue más heterogéneo. Los ADRs operaron mayormente en baja, encabezados por Supervielle, con caídas superiores al 5 por ciento. También se observaron retrocesos en otros bancos y compañías energéticas argentinas. La excepción fue Mercado Libre, que logró avanzar cerca de 2 en la jornada.