Esto muestra que el escepticismo ya no está limitado a la oposición, sino que se extiende a sectores que inicialmente acompañaron al Gobierno.
El informe concluyó que el ciclo de mejora post-electoral ya se agotó y la confianza se quiebra en el eje central del programa económico: la estabilización del peso. La distancia entre el ICSM general (2,71) y la confianza en estabilización (2,60), que en noviembre eran iguales (3,01), refleja que la sociedad retira primero su apoyo a las promesas que a la moneda en sí.
En este contexto, la crisis económica deja de ser solo una cuestión de inflación o precios y pasa a ser un problema de credibilidad. Y ese deterioro, según los datos, se consolida en todo el país y en casi todos los segmentos sociales.