También declaró que él se vio obligado a encerrarse y escuchó golpes y gritos desde el subsuelo. Esto lo expuso ante la Fiscalía. Pero esto generó dudas entre los efectivos policiales, quienes hallaron desorden generalizado, objetos dañados y manchas de sangre en pisos y paredes.
Con relación a la víctima, fue trasladada de urgencia al Hospital Del Carmen. Según el parte médico, el estado de D. A. S. era “estable”. Sin embargo, fuentes judiciales señalaron que permanecía inconsciente y sin posibilidad de prestar declaración.
En paralelo, las autoridades dispusieron la preservación de las manos del imputado para la realización de peritajes, una medida fundamental para la investigación forense. El operativo fue llevado adelante por personal de la Comisaría 57ª, la División de Homicidios y el equipo de Policía Científica, que se encargó de recolectar muestras en la vivienda.