Para los especialistas, resulta llamativo el incremento en la exclusividad de las billeteras virtuales y proveedores no financieros, pasando de una “fidelidad” del 40,4% a finales de 2023 a un 71,3% (+30,9 puntos) apenas un año después.
Sin embargo, el mayor endeudamiento tiene como correlato un creciente incumplimiento de esa deuda. Puntualmente, los niveles de morosidad de los hogares se ubicaron por encima de los registrados desde 2009, incluyendo el período de pandemia. “La morosidad en los créditos a familias aumentó 7,8 puntos porcentuales, pasando de 2,8% a 10,6% del total, lo que implica un incremento de casi 4 veces. Por su parte, la morosidad en el crédito al consumo se incrementó 9,6 puntos porcentuales, al pasar de 2,5% a 12,1%, es decir, cerca de 5 veces”, precisaron.
Así, entre ahorros que se agotan y deudas que crecen, los hogares argentinos enfrentan una economía cada vez más difícil de sostener. Los datos reflejan que el ajuste ya no sólo impacta sobre el consumo, sino también sobre la capacidad de las familias para sostener su vida cotidiana sin recurrir a reservas acumuladas o al crédito para cubrir gastos básicos.