Sin embargo, el encuentro no se limitará a una defensa institucional. Durante la jornada también se debatirá sobre competitividad, innovación, exportaciones y el vínculo entre el sector público y privado, en un contexto marcado por la caída de la actividad industrial y el abandono de gestión por parte del gobierno de Javier Milei.
Entre los empresarios y referentes confirmados figuran Aldo Lo Russo, Patricia Malnatti, Marco Meloni, Luciano Galfione, Fernanda Mettini, Germán Cairo, Juan Cruz Hamdam, Elvira Zini y Rubén Zárate. También participarán representantes de entidades empresarias como APYME, ENAC, Industriales Pymes Argentinos y el Movimiento Productivo 25 de Mayo.
Desde la organización destacaron que la imagen de empresarios respaldando desde el interior del propio INTI a un organismo estatal dedicado al desarrollo tecnológico y productivo constituye un hecho poco habitual, en un contexto de fuertes tensiones sobre el rol del Estado en la industria.
En diálogo con El Destape, el gerente comercial de la empresa JMH, Gonzalo Méndez, sostuvo que muchas pequeñas y medianas empresas tienen al Instituto Nacional de Tecnología Industrial como “socio tecnológico”, ya que por cuestiones de estructura y costos no pueden acceder por cuenta propia a ese tipo de capacidades, a diferencia de las grandes compañías.
Además, advirtió que un debilitamiento o eventual desmantelamiento del organismo implicaría quitarles a las pymes “una gran oportunidad de competir”, y remarcó que las empresas locales perderían posibilidades de validación tecnológica.
Señaló que Argentina atraviesa un momento de crecimiento en sectores como la minería y energía, actividades que requieren compañías certificadas y estándares técnicos elevados. Según afirmó, el INTI ocupa un "rol clave" en materia de certificación de instrumentos.
Por último, Méndez consideró que el sector privado y el Estado deben "trabajar de manera conjunta" y planteó la necesidad de fortalecer esa articulación. También alertó sobre la situación crítica que atraviesan actualmente las pymes.
INTI: un proceso sostenido de reducción
Desde 2024, el INTI atraviesa una serie de recortes y reorganizaciones que impactaron sobre distintas áreas de trabajo, entre ellas las vinculadas a metrología legal y servicios de calibración. A esto se agregan convenios frenados, restricciones presupuestarias y dificultades para sostener tareas operativas básicas, como las visitas técnicas a empresas, afectadas por la falta de fondos para viáticos.
En sectores como alimentos y bebidas, las consecuencias van más allá del plano industrial. El INTI cumplía un rol central en la validación de estándares técnicos dentro de un mercado donde muchas veces existe una fuerte asimetría de información. La reducción o eliminación de estos servicios deja un escenario en el que los controles quedan más concentrados en actores privados o distribuidos de manera fragmentada dentro del sistema público.
De acuerdo con un informe elaborado por el Grupo EPC, el organismo perdió más del 43% de su financiamiento real desde 2023. Además, el estudio advirtió sobre nuevas caídas presupuestarias durante 2025 y un deterioro adicional proyectado para 2026, estimado en torno al 7%.
En paralelo, la supresión de servicios y áreas de trabajo podría derivar en la pérdida de cerca de 700 puestos laborales. Para distintos sectores vinculados a la industria y la tecnología, esto no solo implica una reducción de estructura dentro del instituto, sino también un debilitamiento de funciones consideradas estratégicas para el entramado productivo.
En ese contexto, la combinación entre ajuste presupuestario y recorte de capacidades refleja, según distintas voces del sector, una transformación más profunda en el rol del organismo, con impacto directo sobre las herramientas estatales de apoyo al desarrollo industrial y tecnológico nacional.