“El PRO está para completar el cambio”, fue una de las frases que dejó cuando le tocó hablar. Aunque reforzó todo el tiempo la idea de “cambio” no hubo ni un centro para Javier Milei y su Gobierno.
Es más, en su entorno aseguran que sigue muy lejos del jefe de Estado, con quien no recuperó su vínculo tras el último encuentro, un viernes por la noche, justo el día en que Milei desplazaba a Guillermo Francos de la jefatura de Gabinete y elegía a Manuel Adorni. Premonitorio: ese día Macri le dijo que era un error poner a Adorni en ese cargo que necesita gestión. E incluso, al otro día, postuló a Horacio Marín, titular de YPF, para esa silla clave.
Por su lado, Ritondo también venía masticando bronca: esta semana blanqueó que La Libertad Avanza le había ofrecido la presidencia de la comisión Bicameral de Control de Organismos de Inteligencia y que, finalmente, Karina Milei pidió que sea Sebastián Pareja, titular de LLA en la Provincia (justamente).
Con todo, el objetivo que manejan los armadores territoriales macristas, el secretario general, Fernando de Andreis, más los “Ezequieles”, Sabor y Jarvis, es que el PRO tenga 180 candidatos a intendentes en todo el país que abarquen más del 70% del electorado nacional.
En este marco, Macri volvió a mostrarse ayer como el principal ordenador político del PRO bonaerense y eligió Vicente López para enviar un mensaje hacia adentro del partido y también hacia la Casa Rosada.
En el Club Centro Galicia de Olivos, ante dirigentes, militantes e intendentes, el expresidente encabezó el lanzamiento de “Radar PBA”, una plataforma partidaria para relevar datos bonaerenses, aunque el clima del acto estuvo mucho más atravesado por la discusión sobre el vínculo con Milei y el futuro del PRO.
“Por ahí están más interesados en que hable del amor y no de la política, cosa que no vamos a hacer”, arrancó Macri entre risas y aplausos, en alusión a su reciente exposición mediática. Después pasó rápido al mensaje político: “La crítica honesta no es la que perjudica el cambio, es el silencio”. La frase fue interpretada como una respuesta directa a sectores libertarios que vienen cuestionando los planteos del macrismo.
Macri insistió varias veces con la idea de que el PRO acompañó al Gobierno nacional “sin pedir cargos ni privilegios”. “El PRO apoyó el cambio desde el primer día porque creemos en muchas de las reformas que había que hacer”, sostuvo. Pero aclaró: “Eso no significa dejar de decir lo que pensamos”. Y agregó: “Nosotros no vinimos a la política para obedecer ciegamente. Vinimos para transformar”.
En otro tramo del discurso, el expresidente defendió la identidad partidaria. “El PRO no traiciona lo que piensa. El PRO dice la verdad aunque incomode”, afirmó. También habló de la situación bonaerense y apuntó contra Axel Kicillof: “La Provincia está abandonada. No hay planificación, no hay datos y no hay gestión”. Incluso deslizó una chicana electoral: “Espero que el peronismo encuentre un candidato mejor que Kicillof para el futuro”.
Antes del acto se reunieron todos en un café del club y sacarse unas fotos. Luego empezaron a subir de a uno, entre sonrisas.
La anfitriona del acto fue Soledad Martínez, intendenta de Vicente López, que buscó mostrar músculo territorial y cohesión interna. “El PRO no nació para especular. Nació para cambiar la realidad”, dijo desde el escenario. “No vamos a resignar nuestra identidad ni nuestros valores por conveniencia política”, agregó, en una definición que también fue leída como un mensaje hacia La Libertad Avanza.
Martínez defendió además el lanzamiento de Radar PBA y cuestionó la falta de información pública en la Provincia. “Hay un gobierno bonaerense que no transparenta datos básicos de gestión y por eso necesitamos construir información propia desde el territorio”, sostuvo. Y remarcó: “Nuestros concejales, consejeros escolares y militantes conocen mejor que nadie lo que pasa en cada distrito”.
Cristian Ritondo, presidente del PRO bonaerense, fue otro de los que endureció el discurso político. “El cambio no se cuida desde el silencio”, repitió, alineado con Macri. “Nosotros acompañamos las transformaciones que necesita la Argentina, pero no estamos para aplaudir cualquier cosa”, agregó ante la militancia.
Ritondo también buscó enviar un mensaje de unidad interna. “El PRO sigue vivo, tiene dirigentes, tiene gestión y tiene equipos”, afirmó. Y remarcó: “Muchos quieren jubilarnos antes de tiempo, pero el PRO todavía tiene mucho para aportar en la Argentina que viene”.
Martín Yeza, uno de los dirigentes más cercanos a Macri, aportó un tono más ideológico y pidió recuperar “la épica reformista” del partido. “No podemos convertirnos en comentaristas de la política. Tenemos que volver a ser protagonistas”, sostuvo. También cuestionó el funcionamiento del Estado bonaerense y afirmó: “La Provincia naturalizó décadas de fracaso”.
El acto tuvo clima de relanzamiento partidario. Cada vez que Macri criticaba al kirchnerismo o hablaba de “defender el cambio”, desde las primeras filas bajaban aplausos y cánticos de “Mauricio presidente”. El expresidente sonrió varias veces, aunque evitó cualquier definición electoral. Cerca suyo aseguran que el objetivo inmediato es otro: impedir que el PRO quede absorbido por el universo libertario y reconstruir volumen político propio en la provincia de Buenos Aires.
Mauricio Macri ya tiene diseñado un nuevo esquema de recorridas por el interior del país para fortalecer al PRO y empezar a darle volumen político a dirigentes jóvenes de cara a las elecciones desdobladas que se vienen en provincias y municipios. Según pudo reconstruir este medio, en las próximas semanas el expresidente viajará a Mendoza para encabezar una gira por la región de Cuyo y también aparece en agenda una recorrida por la Patagonia.
La estrategia forma parte de la continuidad del programa “Próximo Paso”, con el que Macri busca mantener presencia territorial mientras el PRO intenta rearmarse en distintas provincias. Los encargados del operativo político y logístico son el diputado nacional y hombre de máxima confianza de Macri, Fernando de Andreis, junto a Ezequiel Jarvis y Ezequiel Sabor, que vienen coordinando armados locales y actividades partidarias.
La semana pasada hubo reuniones y actividad política en Córdoba encabezadas por De Andreis junto a los “Ezequieles”, mientras que en Bariloche también se movió la estructura partidaria con la participación de Gisela Scaglia, presidenta del PRO Santa Fe.