Álvarez amenaza a las autoridades consignando que “el incumplimiento en la remisión de la información solicitada, o la constatación de una omisión manifiesta en la protección del derecho de enseñar y aprender, dará lugar a la revisión de la asignación, ejecución o transferencia de recursos presupuestarios nacionales”.
Para sumar una provocación más, en la mañana del miércoles las autoridades universitarias se desayunaron con un nuevo instructivo de liquidación de haberes con la inclusión de un aumento “unilateral e inconsulto” del 1,5 por ciento, sumado a un bono de 10 mil pesos para el personal con dedicación simple -que con descuentos queda en 8 mil-, para las dedicaciones semiexclusivas 20 mil y, para las exclusivas, 40 mil, según reveló el secretario general del Sindicato de Trabajadores Docentes de la Universidad de Buenos Aires (Feduba), Pablo Perazzi.
Perazzi calificó al aumento como una “verdadera vergüenza” y aseguró que “si el gobierno sigue en esa tesitura de atacarnos y ahogarnos presupuestaria y salarialmente, nosotros vamos a redoblar la apuesta como lo hemos hecho siempre”. En esa línea, la secretaria general de la Conadu Histórica, Francisca Staiti, afirmó que el incremento, “en realidad enoja más de lo que ayuda frente a los salarios de pobreza”.
Desde el gremio, aseguraron que las masivas movilizaciones en defensa de las universidades nacionales “volvieron a expresar con fuerza el rechazo al ajuste del gobierno sobre la educación pública, los salarios, la ciencia y el sistema universitario en su conjunto”. En este sentido, añadieron que “la extraordinaria respuesta social” es un respaldo muy poderoso para la continuidad de los planes de lucha “frente a un gobierno que continúa sin dar respuestas a las demandas salariales y presupuestarias”.