El panorama golpea especialmente a las panaderías pequeñas y de barrio, que dependen de cuentas corrientes mayoristas con plazos muy cortos y cada vez menos margen financiero para sostenerse.
Frente a este escenario, el CIPCH elevó un pedido urgente al Gobierno provincial y solicitó la intervención de los ministerios de Producción y de Desarrollo Económico Sostenible para implementar medidas de asistencia. Entre los reclamos, pidieron líneas de capital de trabajo y refinanciación blanda a través del Nuevo Banco del Chaco para evitar el quiebre de la cadena de pagos.
En paralelo, confirmaron que el precio del pan y otros productos tendrá un incremento inmediato de entre un 5% y un 6%, aunque advirtieron que esos valores podrían volver a modificarse si continúa la escalada de costos. "Estos valores no podrán seguir manteniéndose de continuar esta constante suba en las materias primas y otros insumos", concluyeron.