Claudio Gabriel Barrelier (33), único detenido e imputado por la desaparición, ingresó al Ministerio Público Fiscal cordobés cerca de las 14. Luego de casi tres horas de audiencia, en una sala equipada con elementos técnicos de grabación, el acusado prestó declaración indagatoria ante las autoridades, ya que fue la última persona que vio a la joven.
Barrelier, quien realizaba tareas como empleado municipal en la Escuela de Conductores de la Capital y resultó dado de baja de su cargo por el municipio tras conocerse el hecho, enfrenta una acusación por el delito de privación ilegítima de la libertad. La sospecha sobre él creció luego de que las últimas imágenes de las cámaras de seguridad mostraron a la menor mientras ingresaba a su domicilio junto al imputado.
Luego del interrogatorio, el fiscal Raúl Garzón habló ante la prensa. El funcionario judicial destacó los avances en la búsqueda de la adolescente y aseguró que existen “expectativas” de encontrarla “en buen estado”. No obstante, Garzón se excusó de brindar mayores precisiones conceptuales o detalles operativos amparado en el estricto secreto de sumario que rige sobre la causa.
El abogado Carlos Nayi aportó una luz de esperanza para la familia. El letrado sostuvo que, según diversos datos que llegaron a su conocimiento, existen firmes sospechas de que Agostina se encontraría en su provincia natal y “con vida”.
La investigación avanza a contrarreloj en territorio cordobés, mientras los investigadores cruzan los datos de la declaración del imputado con los resultados de los últimos peritajes.