En agosto de 2024, Milei redujo las retenciones a las carnes en un 25%, mientras que las eliminó para los productos derivados de la cadena cárnica. Luego, en enero de 2025, anunció una rebaja temporal de las retenciones a los granos, entre ellos la soja, de entre 1,5 y 7 puntos porcentuales, además de una eliminación permanente de las retenciones a las economías regionales.
Aunque inicialmente la baja de derechos de exportación para los granos debía tener vigencia por seis meses, en julio del año pasado el mandatario anunció que la reducción se haría permanente. Luego, hace dos semanas, Milei dio a conocer que establecería una nueva baja escalonada y permanente de las retenciones a cereales y granos. Para la soja comenzarán en enero de 2027 y, en caso de que el Gobierno sea reelecto, permitiría establecer retenciones cero a este cultivo a fines de 2028.
Por último, el RIGI, sancionado como parte de la Ley Bases de mediados de 2024, supone una amplia gama de beneficios impositivos para las grandes empresas que realicen inversiones de al menos 200 millones de dólares en sectores estratégicos.
En concreto, reduce en 10 puntos la alícuota del impuesto a las ganancias, reduce los gravámenes al retiro de dividendos a partir del cuarto año de inversión, elimina los derechos de exportación desde el tercer año y exime el cobro de derechos de importación. El Súper RIGI, que el Gobierno envió al Congreso esta semana, busca establecer beneficios impositivos todavía más amplios para la mayoría de estos ítems.