El problema se origina principalmente en la baja de la recaudación de impuestos nacionales vinculados al consumo y a la actividad económica. En abril, por ejemplo, las transferencias automáticas a provincias y CABA mostraron una caída real interanual del 3,2%, pese a que nominalmente los envíos fueron mayores que el año anterior.
La caída mensual de abril fue del 2,8%, levemente por debajo del promedio nacional. Aunque el impacto fue menor que en provincias como Buenos Aires, Córdoba o Santa Fe, los números reflejan igualmente un deterioro sostenido de los ingresos. El informe también muestra que la tendencia negativa ya se consolidó en el tiempo. Según el Iaraf, abril fue el cuarto mes consecutivo con caída real en el acumulado de los últimos doce meses, con una variación negativa del 4,1%.
En la comparación regional, Catamarca quedó por debajo de provincias como La Rioja, que acumuló una caída del 6,4%, aunque por encima de Salta, Tucumán, Santiago del Estero y Jujuy.