Tras la habitual marcha de jubilados, se espera una multitudinaria afluencia y, por eso, el Ministerio de Seguridad porteño llevará a cabo un operativo especial y anticipó que el tránsito estará completamente cortado en la zona de la Avenida de Mayo, Rivadavia, Callao y Entre Ríos hasta la calle Sarandí.
Las líneas de colectivos que recorren la zona del Congreso cambiarán sus rutas pasadas las 13. En tanto, las estaciones de subte Congreso, de la línea A, y Callao, de la línea B, funcionarán con intermitencias preventivas de acuerdo a la cantidad de personas que utilicen el servicio.
La Confederación General del Trabajo (CGT) aportará una nutrida columna que concentrará de forma previa en la intersección de las calles Hipólito Yrigoyen y Solís, desde donde marcharán bajo una consigna clara. A través de sus canales oficiales de comunicación, la central obrera expresó: "Este 3J volvemos a gritar: ¡Vivas, libres y desendeudadas nos queremos!".
Por su parte, la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) también confirmó su presencia tras coordinar las acciones en un plenario interno. Desde la conducción sindical manifestaron: "La marcha había sido resuelta en una asamblea que se realizó en la sede de la CTA hace una semana, pero ahora se amplifica en urgencia frente a la conmoción colectiva generada por el femicidio de Agostina Vega en Córdoba".