La iniciativa fue impulsada por senadores de Unión por la Patria y busca que Adorni se presente ante el pleno del Senado para responder preguntas sobre su gestión y sobre la polémica generada tras reconocer que había omitido declarar parte de sus ahorros.
El proyecto lleva las firmas de José Mayans, Anabel Fernández Sagasti, Juliana Di Tullio, Eduardo “Wado” de Pedro, Mariano Recalde, Martín Soria, Jorge Capitanich y otros integrantes de la bancada peronista.
Pero el punto más delicado aparece en el segundo artículo. Allí se propone que, una vez terminada la interpelación, el Senado pueda tratar una moción de censura contra el funcionario en la misma sesión.
En otras palabras, el peronismo no sólo quiere que Adorni dé explicaciones. También busca dejar abierta la posibilidad de discutir si debe continuar o no al frente de la Jefatura de Gabinete.
Villarruel, el PRO y la UCR también meten presión
Uno de los datos políticos más llamativos de las últimas horas es que los reclamos ya no provienen únicamente del peronismo.
El senador del PRO Martín Goerling pidió formalmente que Adorni se presente este mismo mes y recordó que el Senado no recibe un informe de gestión desde junio de 2025, cuando todavía ocupaba el cargo Guillermo Francos.
La UCR también reclamó explicaciones y sostuvo que quienes ocupan cargos públicos deben actuar con transparencia y respetar las normas que exigen rendición de cuentas.
A esas críticas se sumó Victoria Villarruel. La vicepresidenta publicó la nota que le envió al jefe de Gabinete para exigirle que se presente y recordó que la Constitución obliga a la Jefatura de Gabinete a informar periódicamente ante el Congreso.
La hora de los votos
En las últimas horas también comenzó a escucharse el malestar de algunos gobernadores que mantienen “buen” diálogo con el Gobierno nacional. Varios de ellos cuestionan la decisión de sostener a Adorni en el cargo mientras continúa la polémica por sus declaraciones patrimoniales.
Sin embargo, una cosa son los cuestionamientos públicos y otra muy distinta lo que ocurra cuando llegue el momento de votar.
Para aprobar la interpelación y avanzar con una eventual moción de censura, el peronismo necesita una mayoría especial. Por eso la próxima semana será una prueba para los bloques que en los últimos días tomaron distancia de Adorni. La incógnita es si esos cuestionamientos se traducirán en votos cuando el tema llegue al recinto.