Quizás LLA zafe de la convocatoria a Adorni esta semana, pero le espera otra semana con el recinto abierto. La semana pasada, en las comisiones se dio dictamen a la autorización de pagos a dos fondos "buitres" por un total de U$S 171 millones. Este entendimiento, que ya tiene media sanción del Senado, debe aprobarse antes del 30 de junio para que no se caiga.
El temario de la sesión del Senado que se hará el jueves, con horario todavía sin definir, incluye cinco convenios internacionales, de la Argentina con Estados Unidos, Ucrania, Mercosur, Chile y Colombia, respectivamente; seis acuerdos para designaciones de diplomáticos, siete pliegos judiciales, incluyendo el del juez Víctor Pesino, que falló a favor de la reforma laboral del gobierno de Milei, y el proyecto de ley de Hojarasca, que cuenta con media sanción de Diputados.
Si bien este último era el proyecto por el que LLA impulsaba la sesión, que iba a ser la semana pasada, al temario se le sumó el proyecto de resolución del interbloque Popular para interpelar a Adorni, con miras a una moción de censura. Fuentes del peronismo afirmaron a El Destape que tienen los números para hacer comparecer al Jefe de Gabinete.
La sesión del Senado prevista para el jueves parece ser cosa juzgada para Adorni: la oposición, impulsada por el interbloque Popular, avanzaría con una interpelación, que derivaría en una moción de censura. Sin embargo, en LLA buscan un último recurso para volver a salvar al jaqueado jefe de Gabinete envuelto en cientos de escándalos por presunto enriquecimiento ilícito.
Juez Víctor Pesino
"Todos consideramos que tiene que ser por dos tercios", comentó a El Destape una fuente de la bancada mileísta. El bloque de LLA sostiene que para tratar el proyecto de interpelación se debería pedir en el recinto que se trate sobre tablas, por lo que se necesitarían las dos terceras partes del Cuerpo: es decir, 48. De esta manera, no necesitarían la mayoría simple de la mitad más uno: 37.
En el acta de la reunión de labor parlamentaria, que se celebró el miércoles pasado por la noche, figura en los asuntos acordados a considerar las potenciales mociones. Quizás ocurra un deja vú de lo que sucedió en la última sesión, cuando el oficialismo metió 23 pliegos de designaciones judiciales que no habían formado parte de un acuerdo entre los presentes de bloque. Los pliegos estaban en el acta, pero no tenía en número de Orden del Día.
El reclamo del bloque de LLA podría ser contradictorio con lo que había afirmado la propia jefa de la bancada, Patricia Bullrich, tras la reunión de labor, ya que había afirmado que se podía proceder al tratamiento de la interpelación sin que el expediente tenga que pasar previamente por comisiones. "Si se vota la interpelación, puede hacerse antes o después del informe, según lo que se acuerde; es un artículo operativo de la Constitución (101) y requiere mayoría absoluta", había dicho la senadora a los periodistas presentes.
"Sólo podría ser por presión de la Rosada, porque Patricia hizo el acuerdo de labor", especuló una voz que conoce la vida interna de la bancada oficialista y que señaló como autora material e intelectual de esa presión a la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei.
Al cierre de la jornada del viernes, desde el oficialismo reconocieron que insistirán en una nueva reunión de labor parlamentaria en los días previos a la sesión prevista para el jueves. "Es para aclarar eso", acotaron.
Si la interpelación prospera, Adorni debe concurrir siete días después de la aprobación, el 2 de julio; fecha en la que el jefe de Gabinete esperaba dar su informe de gestión ante el Senado. De avanzar la jugada mileista, el ministro coordinador, que no pudo explicar sus presuntas irregularidades patrimoniales y que derivaron en contradicciones al Congreso, solo vendrá a hacer su presentación de rutina y responder las preguntas de los senadores.
La saga de revelaciones sobre las irregularidades patrimoniales de Adorni paralizaron al gobierno de Javier y Karina Milei, siendo estos dos los únicos dispuestos a tirarse arriba de la granada que es el jefe de Gabinete. Este viernes, el Presidente atinó a moverse: nombró al diputado Adrián Ravier como vocero Presidencial, un cargo que ocupó el ministro coordinador y que continuaba ejerciendo informalmente, hasta que sus peripecias lo dejaron muteado.
Habrá que ver si este cambio de piezas será el comienzo del desplazamiento progresivo de Adorni, antes de que se complique más su frente judicial. Milei afirma que lo respalda y lo mostró exhibiéndolo en el acto del Día de la Bandera el sábado. En la Casa Rosada afirman que si el Congreso desbanca al Jefe de Gabinete, el presidente lo nombraría de nuevo.