Asimismo, se valoraron las declaraciones de J.L.G., quien refirió antecedentes de hostigamiento policial sufridos por la víctima con anterioridad a su desaparición, y otros testimonios que, según la presentación, contribuyen a reconstruir los movimientos de los móviles policiales durante la madrugada investigada.
En la presentación judicial, la querella sostiene además que los funcionarios policiales continúan perteneciendo a una fuerza de seguridad directamente vinculada a la investigación y que aún restan producir importantes medidas probatorias, entre ellas análisis de comunicaciones telefónicas, cruces de antenas, pericias sobre dispositivos electrónicos, reconstrucciones de recorridos GPS y ampliaciones testimoniales.
Por ese motivo, además de la imputación formal, la querella solicitó que se disponga la detención de los efectivos y se promuevan las medidas de coerción correspondientes, argumentando la existencia de riesgo de entorpecimiento de la investigación debido al acceso que podrían tener a documentación institucional, registros internos y potenciales fuentes de prueba.
Finalmente, la presentación requiere la citación testimonial de la funcionaria policial Y.B.R., quien prestaba servicios en la Comisaría Segunda de Fontana durante la noche en que Axel González desapareció.