En su declaración ante el fiscal Garzón, Fassetta admitió haber mantenido contacto con Melisa Heredia, la mamá de Agostina, y reconoció haber intercambiado mensajes con ella. Sin embargo, negó que esas acciones hayan formado parte de una estrategia para beneficiar a Barrelier.
Incluso explicó que, al volver a la casa de barrio Cofico, le llamó la atención encontrar un acolchado nuevo sobre su cama, aunque aseguró que pensó que alguien lo había colocado debido a las bajas temperaturas y nunca sospechó que pudiera estar relacionado con el crimen.
“Barrelier tenía una astucia natural para manipular gente. Fassetta siente que Barrelier lo engañó”, sostuvo su abogado.
Además, Allende anticipó que pedirá la excarcelación de su defendido. “No hubo colaboración, en ningún momento”, insistió.
Pese a la declaración, la situación procesal del imputado no cambió. Sigue detenido mientras el fiscal analiza las pruebas incorporadas al expediente.
Cómo fue el femicidio y el traslado del cuerpo
Para el fiscal Garzón, Agostina Vega entró a la casa ubicada en el barrio Cofico el 23 de mayo. Entre esa noche y la madrugada del día siguiente, habría sido abusada y asesinada por asfixia.
Después del crimen, Barrelier habría conservado el cuerpo durante varias horas antes de iniciar el macabro plan para hacerlo desaparecer.
La reconstrucción judicial sostiene que el lunes por la mañana cargó los restos en el auto de Andreani y los trasladó hasta un descampado de barrio Ampliación Ferreyra. Allí los enterró con la intención de ocultar las pruebas del crimen.