Lo que antes se descartaba, hoy es el hogar de un futuro árbol o planta.
¿La ventaja técnica? Al ser de cartón biodegradable, estos plantines se pueden enterrar directamente en el suelo. El cartón se transforma en tierra, se evitan los plásticos de un solo uso y las raíces no sufren el estrés del trasplante. ¡Una maravilla de la naturaleza y el ingenio!
"Hacer plantines con cartón es otro gran ejemplo de economía circular puesto en práctica".
Felicitamos a todo el equipo del CIFF N° 2 y a los trabajadores del Vivero Municipal por sembrar esta semilla de conciencia en las nuevas generaciones. ¡El futuro sustentable de nuestra ciudad se construye así!
Dejales un aplauso en los comentarios a estos pequeños grandes guardianes del planeta.