Tras el sismo principal, el IGP registró al menos una docena de réplicas, la mayoría de baja magnitud. Los especialistas señalaron que este tipo de secuencias son habituales después de un evento de estas características, aunque recomendaron a la población mantenerse alejada de edificaciones con daños visibles hasta que concluyan las inspecciones técnicas.
Perú, un país de 34 millones de habitantes, se encuentra sobre el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, la franja de mayor actividad sísmica del planeta, donde convergen varias placas tectónicas. Cada año se registran alrededor de 400 sismos de magnitud superior a 4,0, de los cuales cerca de un centenar son percibidos por la población.
El antecedente más trágico de las últimas décadas sigue siendo el terremoto de magnitud 7,9 que sacudió la ciudad de Pisco, en la región de Ica, el 15 de agosto de 2007. Aquel desastre dejó 595 muertos, miles de heridos, un pequeño tsunami y una destrucción generalizada que marcó un antes y un después en la gestión del riesgo sísmico en el país.