Ahora la atención está puesta en la Procuraduría General Electoral. El organismo deberá definir si impulsa una investigación para determinar el origen de los fondos utilizados durante la visita de Milei, el eventual empleo de recursos públicos argentinos y la posible utilización de la estructura estatal de San Pablo para favorecer la campaña de Bolsonaro.
El senador de Brasil Flávio Bolsonaro (d) reacciona junto al presidente de Argentina, Javier Milei, durante la convención nacional del Partido Liberal de Brasil (PL) este sábado, en São Paulo (Brasil). El PL que lidera el expresidente Jair Bolsonaro, dio inicio a la convención para proclamar a su hijo mayor, Flávio, como candidato presidencial para las elecciones del próximo octubre. EFE/ Isaac Fontana EFE -. EFE
Desde el Planalto, ayer salió a contestar el vicepresidente Alckmin. “Un presidente no debe involucrarse en la elección de otro país, y además de ser una intromisión en asuntos internos de Brasil, lo hace de manera grosera, absolutamente grosera”, expresó. Además, subrayó que la pelea perjudica a la Argentina, al recordar que “Brasil es su mayor socio comercial”.
A priori, la confrontación parece favorecer a Lula. Lejos de bajarle el tono al conflicto, el PT respondió a las agresiones y decidió trasladar la disputa al terreno judicial. Los últimos números de Datafolha muestran al presidente brasileño al frente de la carrera electoral: reúne el 47 por ciento de intención de voto, frente al 43 por ciento de Flávio Bolsonaro. En el oficialismo interpretan que la polarización con la ultraderecha fortalece el respaldo de los sectores moderados.