El consumo en kioscos y tradicionales cayó un 4,6% interanual en junio y 4,4% mensual, y en lo que va del año un 2,3%, según datos de la consultora Scentia. La situación se explica tanto por una menor capacidad de compra como por la proliferación de negocios de cadena y comercialización de golosinas en supermercados, farmacias e incluso verdulerías. El vicepresidente de UKRA sostuvo que estos canales ofrecen los productos como una forma de obtener un ingreso extras.
De esta manera, los márgenes de rentabilidad de estos canales -y precios- resultan más bajos de lo que deberían. Los espacios tradicionales también compiten con el modelo de negocios de las cadenas. Mientras lo kiosqueros independientes viven de un solo local, grupos como Open 25, Kiomax, 365 y El Jevi distribuyen sus resultados entre múltiples puntos de venta. Es así como pueden sostener tiendas con menores ganancias dado que compensan las pérdidas con el rendimiento del resto de la red.