Después de casi diez días de reclusión en la Quinta de Olivos, el presidente Javier Milei salió para encabezar el acto por el 176° aniversario del paso a la inmortalidad del general José de San Martín, en el barrio porteño de Retiro. En su discurso, el mandatario habló de los “enemigos internos y externos” de la libertad, y también de la necesidad de “equipar y formar a las fuerzas armadas”, para “luchar contra el terrorismo”, deslizó una especie de autocrítica a su gestión económica y varios gestos al PRO, con quien la Casa Rosada quiere avanzar en un acuerdo electoral. Además, nuevamente forzó el concepto de libertad y disparó fuertes críticas.
Desde el gobierno, ante la consulta de este medio acerca de quiénes son los “enemigos internos y externos”, del país respondieron jocosos: “los internos los kukas y los externos los Lula de la vida”. La declaración se da en un clima de extrema tensión con el principal socio comercial de la Argentina y de escalada del conflicto diplomático con el país vecino.
Saludos para las cámaras
El acto en la Plaza San Martín comenzó minutos después de las tres de la tarde. El presidente llegó con su hermana Karina y en el lugar lo esperaba el jefe de gobierno porteño Jorge Macri, con quién se dio un fuerte abrazo. No solo estuvo el gabinete nacional completo, sino también todo el gabinete porteño. El Presidente saludó uno por uno a sus ministros y tuvo un gesto de respaldo exagerado hacia el titular de Desregulación, Federico Sturzenegger, tras el revés de la Ley de Tierras en el Senado.
El único ausente fue el asesor Santiago Caputo, que es quien suele escribir los discursos de Milei para estas ocasiones. También estuvieron los legisladores porteños de LLA que, tras el acto, se reunieron en un café frente a la plaza encabezados por Pilar Ramírez.
En una especie de autocrítica a su propio modelo de ajuste y recesión, Milei reconoció durante su alocución -que duró diez minutos- que es necesario “proveer a la ciudadanía de estabilidad y del crecimiento necesario para poder planificar su vida personal y familiar”, porque “si la libertad no muestra sus frutos, que son el bienestar y la prosperidad económica, la ciudadanía se olvida de su valor”.
Por último, en clave electoral, el mandatario añadió una crítica solapada al peronismo: “no tenemos un pasado al que regresar porque ya sabemos a dónde nos conduce”, señaló. Además, remarcó que el país fue perdiendo “la libertad para comerciar, emprender, para soñar con un futuro mejor y para criticar a quienes suprimían nuestras libertades en nombre de ampliar un Estado gigante”.
Las críticas al modelo de ajuste de Milei --que este lunes admitió el propio mandatario-- no solo llegan desde la oposición, sino también desde su propio gobierno. La vicepresidenta Victoria Villarruel, durante su participación en la 90° edición de la Expo Venado, en la provincia de Santa Fe, aseguró que “estoy sumamente preocupada por la situación de los argentinos que no tienen trabajo, o que no pueden llegar a fin de mes”.
Desde el entorno presidencial no se mostraron sorprendidos por las declaraciones de Villarruel “es algo común de ella. Lo hace todas las semanas”, expresaron y añadieron que no hay ni habrá ningún tipo de diálogo entre la vicepresidenta y el Presidente.
Tras las ideas de libertad citadas por el Presidente, las críticas al discurso no tardaron en llegar. El historiador Sergio Wischñevsky opinó en diálogo con Página/12 que “Milei utilizó una vez más la palabra libertad en un sentido que no tiene nada que ver con lo que pensaba San Martín”. En esa línea, argumentó: “Dice que defiende la libertad para sacarnos el yugo español, pero es un presidente que ha hecho de la sumisión a Donald Trump y Estados Unidos una política de Estado”.
Por otro lado, añadió que le pareció extraño cuando el mandatario dijo que “la libertad es fijar libremente los precios”. “Equiparó la libertad con las políticas liberales económicas, pero eso es exactamente lo contrario a lo que San Martín hizo cuando le tocó gobernar en Cuyo. Por último, Wischñevsky subrayó que otro aspecto del discurso de Milei que lo sorprendió fue cuando habló de fortalecer a las fuerzas armadas y a la policía para proteger las fronteras. “Es increíble que lo diga un gobierno que insiste en sacar leyes como el RIGI, con la cual puede venir cualquier extranjero y no pagar ningún impuesto, o la ley de extranjerización de la tierra. Es un gobierno que le abre las puertas a todos los productos extranjeros del mundo sin ninguna protección a los productos nacionales”.
Sobre los dichos en relación a las Fuerzas Armadas, el exministro de Defensa, Agustín Rossi, opinó: “Las referencia a las fronteras y al terrorismo lucen difusas: el cuidado de las fronteras es responsabilidad a Gendarmería Nacional. Y nuestras leyes de Defensa y Seguridad Interior impiden a las FFAA actuar en situaciones de seguridad”, y agregó: “La referencia al desfinanciamiento es inexacta . Nosostros creamos el FONDEF, que era la primera vez que las FFAA tenían un fondo de asignación específica para su equipamiento y este gobierno lo eliminó”.
El diputado nacional Esteban Paulón también sumó su opinión en diálogo con este diario. “Nuevamente el presidente de la nación utiliza un acto patrio y un día que debiera ser de unidad para todos los argentinos con el objetivo de volver a señalar, estigmatizar y tratar de dividir”, expresó. “Sigue insistiendo con la prédica de la lucha contra el terrorismo, una terminología que nos lleva los peores tiempos de nuestro país y que hoy viene importado por la doctrina impulsada por Estados Unidos”. Y, para concluir, se refirió a la frase de los enemigos externos e internos: “hace referencia a quienes son nuestros principales socios comerciales y con quienes debemos ir de la mano si queremos realmente integrarnos para el desarrollo con otros países, como Brasil”.
Otro viaje a Estados Unidos
El presidente argentino no se quiere perder las elecciones de los Estados Unidos, y confirmó su viaje a Washington el próximo 14 de octubre. Será invitado en la Gala Oficial del Hispanic Heritage, un evento donde hará activa campaña en persona para respaldar a Donald Trump de cara a los difíciles comicios legislativos de noviembre.
Otra vez, no se trata de una visita de Estado tradicional, sino de una misión de apoyo explícito organizada por los sectores de la derecha regional.
Se reúnen por el Papa
La secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, encabezará este martes a las 17 horas la primera reunión organizativa para la visita del Papa León XIV a la Argentina del 8 al 11 de noviembre. Desde el lado del oficialismo, participarán ministros del Gabinete nacional con especial protagonismo del área de Seguridad y funcionarios del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Además, en representación de la Iglesia Católica asistirán: el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, y los sacerdotes Matías Taricco y Máximo Jurcinovic. La reunión forma parte del esquema de trabajo que viene llevando adelante la Conferencia Episcopal Argentina con el Ejecutivo para coordinar la recepción del pontífice y que en este caso incluirá a la plana mayor del gobierno.