El gobierno de Xi Jinping también fue defendido por la representación china en el país. Desde allí aseguraron que el Ejecutivo “atribuye alta importancia a la privacidad y seguridad de datos” y que las protege de acuerdo con las leyes.
En esa línea, la embajada afirmó que Beijing “nunca pide ni pedirá a las empresas a proveer de, recolectar o archivar datos para el gobierno chino, violando las leyes locales”.
Por su parte, Lin Jian reclamó directamente a Washington que abandone lo que definió como una intervención sobre las decisiones de otros Estados. El funcionario exigió que Estados Unidos deje de “interferir en el derecho de los países soberanos a elegir de forma independiente a sus socios de cooperación” y que termine con lo que calificó como “manipulación política”.