Otro testigo que declaró fue el policía correntino Orlando Ezequiel Cáceres que apuntó fuerte contra el ex comisario Walter Maciel y detalló que fue el jefe policial que obligó a los policías a cambiar los horarios en los libros de guardia y a hacer desaparecer varias hojas donde se registraron los movimientos durante el día de la desaparición y siguientes. Las primeras modificaciones, aseguró Caceres, fueron para cambiar los datos durante las primeras horas de la desaparición. Según su relato, se enteró de la desaparición del pequeño “por un llamado del Sargento Mariano Duarte” que le avisó a las 15.38 que “se perdió uno de los hijos de Peña”. Según explicó el policía, a Duarte “lo había llamado Victoria Caillava” directamente a su celular.
En ese momento, contó el oficial de la Policía de Corrientes, “me pareció raro que no fuéramos a hacer la búsqueda, que era más importante la procesión” y confirmó que fue casi una hora más tarde, a las 16.45 cuando “recibí un llamado de Torres, me dijo que volvamos a la Comisaría y preparemos los elementos que ya nos pasaban a buscar para ir al campo de Catalina Peña”. Ante las preguntas, el policía señaló que fue Maciel quien “me dijo que ponga que el horario de la llamada era 16.45” y cuando le respondí, me ordenó “poné lo que yo te digo”. Además, dijo que el ex comisario imponía respeto y temor, y que lo obligó a poner que después de recibir la llamada, pusiera que inmediatamente salieron para el campo.
Por último, la jornada estuvo marcada por la discusión acerca de la posibilidad de citar a declarar al abogado Fernando Burlando, que representó a la familia en el inicio del expediente. El pedido lo hizo el abogado “Fito” Baqué, que defiende a la abogada Elizabeth Cutaia que decía pertenecer a la Fundación Lucio Dupuy y, aunque recibió el acompañamiento de otro abogado, fue duramente criticado por el fiscal Carlos Schaefer quien aseguró que podría revelarse información sensible de lo que se conoce como “teoría del caso” y exponerse argumentos del futuro alegato. El cierre volvió a marcar así un nuevo desencuentro y polémica en torno a un juicio donde parece que importa mucho más las peleas entre abogados y fiscales que conocer qué pasó y dónde está Loan.