El ministro de Salud, Mario Lugones, atraviesa una fase libertaria extrema y decidió no interceder ante Milei y Toto Caputo por la crisis del Pami. "Si se tiene que romper el sistema, que se rompa", suele responder cuando le hablan sobre la crisis de los prestadores.
Esa preocupación contrasta con la actitud del ministro Mario Lugones, autoexcluido de los reclamos diarios que llegan por el déficit prestacional del Pami al que, según señalan fuentes del sector, decidió dejarlos "librados a su suerte". "Si se tiene que romper el sistema que se rompe, si tienen que quebrar clínicas que quiebren", lo escucharon decir. Aunque Lugones proviene del radicalismo, su jefe político es el mítico Coti Nosiglia, atraviesa una fase libertaria extrema, comentan quienes lo frecuentan.
Esa visión no es compartida por el ala política del Gobierno donde advierten que por el descalabro del Pami, La Libertad Avanza se arriesga a perder en 2027 buena parte de los votos de los jubilados, históricos votantes del PRO, que apoyaron a Milei en 2023.
Ya en junio, LPO reveló que Caputo recurrió al pago a proveedores con bonos. Esa medida no cicatrizó la crisis financiera de la obra social que ya está causando el cierre de clínicas y la falta de remedios para los jubilados.
Este lunes, por caso, se conoció que el Sanatorio Concordia, en Entre Ríos, deja de prestar servicios, afectando a 15 mil beneficiarios que allí se atendían. Lo mismo ocurre en la Patagonia y en la provincia de Buenos Aires.
Silvia D'Agostino, titular de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Entre Ríos, reconoció que Pami perdió "una fuente importante de financiamiento" con la eliminación del impuesto País, que nunca se compensó.
"La reducción presupuestaria impidió actualizar adecuadamente los aranceles", dijo y advirtió que se necesita "una suba superior al 100 %" para que el sector vuelva a funcionar.
En Neuquén, los diputados peronistas Darío Martínez y Darío Peralta presentaron un proyecto para que el gobierno nacional garantice la continuidad y calidad de las prestaciones del Pami en Neuquén y denunciaron una deuda de $1.500 millones a las clínicas de esa provincia.