La disputa por la ruta aparece, además, sobre un conflicto que viene de varios meses y que tiene al Estrecho de Magallanes como uno de sus principales puntos de tensión.
En enero, el jefe del Servicio de Hidrografía Naval argentino, Hernán Montero, había afirmado que la boca del Estrecho es argentina. En las últimas semanas, el jefe de la Fuerza Aérea, Gustavo Javier Valverde, volvió a realizar declaraciones sobre la soberanía argentina en la zona, además de referirse al sur y al Paso Drake.
Chile respondió con una protesta y Kast volvió a defender la posición de su país sobre el Estrecho. La discusión llegó también al Congreso y a sectores de las Fuerzas Armadas chilenas: seis excomandantes en jefe advirtieron que resulta difícil construir una relación de plena confianza mientras persistan disposiciones que Santiago considera incompatibles con tratados vigentes.
En ese escenario, el canciller Francisco Pérez Mackenna aseguró este jueves que existe desde marzo un decreto argentino pendiente de la firma de Milei que permitiría avanzar sobre una de las cuestiones que reclama Chile. El Gobierno chileno sostiene que la promesa sigue pendiente.
Milei y Kast mantienen una relación cercana, algo que quedó claro durante la visita del ultraderechista a Santiago. Pero, al mismo tiempo, crecen las diferencias entre ambos países. Ahora, la nueva ruta comercial hacia Malvinas suma otro punto de tensión y obliga a Buenos Aires a definir cómo responder.
Milei y un mensaje con Malvinas como eje
El tema llega a la Casa Rosada justo cuando Milei prepara su mensaje de esta noche. Durante su reciente visita a Chile, participó del Foro Madrid, reivindicó el golpe contra Salvador Allende y elogió a Kast, a quien definió como su amigo.
Ahora, según fuentes cercanas al mandatario, buscará darle un nuevo impulso a la discusión por Malvinas. En la cadena nacional propondría que Donald Trump intervenga como eventual árbitro.
La nueva ruta a Malvinas suma tensión a una relación que ya estaba atravesada por la disputa por el Estrecho de Magallanes. Milei y Kast mantienen un buen vínculo político, pero las diferencias crecen cuando se cruzan la soberanía y los intereses comerciales.