Por este motivo, la dirigencia de Vasco busca recibir a Boca la semana del 20 de octubre en el estadio que albergó las definicioes de los Mundiales de 1950 y 2014. El inconveniente radicaría en que si Flamengo clasifica a las semifinales de la Copa Libertadores, disputará el partido de vuelta esa misma semana. Con el Cruzmaltino pensando en definir por vía judicial, la trama parece estar lejos de esclarecerse.
Teniendo en cuenta esta situación, la cancha de Botafogo podría ser una alternativa, ya que el Fogao quedó eliminado de la Copa Sudamericana en octavos de final frente a Cienciano y no supone un obstáculo. A su vez, desde el Vasco consideran la posibilidad de colocar tribunas tubulares que ayuden a cumplir el requisito del certamen.
Boca no tiene gratos recuerdos de su última visita a Río de Janeiro, ya que allí perdió la final de la Copa Libertadores 2023 frente a Fluminense. Aquel 4 de noviembre el conjunto dirigido por Jorge Almirón cayó 2 a 1 en el alargue y no pudo alzar la tan ansiada séptima.
Ahora es Vasco quien aparece en su camino hacia una nueva final internacional. Sea en el Maracaná, en el Nilton Santos o en São Januário, ¿podrá tomarse una pequeña revancha ante la mirada del Cristo Redentor?