Antes de la testimonial, las defensas de Spagnuolo y Miguel Calvete pidieron participar de la audiencia. Desde Bolivia, la fiscalía explicó que la situación de Beller es particular por haber sido víctima de un intento de femicidio y que se debían procurar condiciones de reserva para la declaración, para lo que habilitaban la Cámara Gesell. Agregaban que “de acuerdo con la normativa boliviana no se requiere que las partes del proceso participen…” Picardi sostuvo que las partes estaban habilitadas a participar, pero con reglas: que las defensas de los acusados estuvieran de manera presencial en la sala de reuniones de la Procuración General junto a la fiscalía. Les negó el acceso a la videoconferencia. El abogado de Spagnuolo –Mauricio D’Alessandro– dijo que la fiscalía los excluyó y pidió la nulidad absoluta.
El exdirector de ANDIS ha tratado de todas las maneras posibles frenar la causa. Ya lo hizo también al reclamar la nulidad por cuestionar los famosos audios, que están sometidos ahora a un peritaje para que se determine, según indicó la Cámara Federal, su origen y veracidad. A la vez, reconoce que no fueron utilizados como prueba.
El testimonio de Beller abre una senda sobre el aspecto menos desarrollado del caso, que es el que tiene que ver con posibles coimas para altos funcionarios de la Casa Rosada, entre ellos la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Habrá que ver si el fiscal Picardi pide nuevas medidas en función de la testimonial. Por ejemplo, sobre la pista que atañe a Basil y su supuesta denuncia a través de e-mail. O si surgen más datos de las conversaciones grabadas.
Este martes, el expediente recibió el respaldo de la Sala II de la Cámara Federal, que confirmó los procesamientos de Spagnuolo y otras 18 personas. El tribunal dio por probada la existencia de una estructura destinada al saqueo de fondos para tratamientos de alto costo para personas con discapacidad sin cobertura médica, así como el reparto de sobreprecios millonarios —entre el 2.000 y el 4.000 por ciento— mientras el Gobierno recortaba el presupuesto del área en nombre del déficit cero.