Después de conocerse el fallo de la Corte Suprema, que lleva la firma de los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, el Centro de ExCombatientes de las Islas Malvinas (CECIM) rechazó la decisión de los magistrados. "En un fallo escueto, la Corte Suprema de Justicia de la Nación acaba de resolver el problema político en que el gobierno de Milei se había metido. Mientras el pueblo gritó con fuerza que 'La Patria no se vende', la Corte entendió que no existe algo así como un bien juridico de soberanía, y rechazó nuestra demanda para evitar la derogación de la Ley de Tierras, que el presidente intentó a poco de asumir, mediante el Decreto 70/23", señaló el CECIM, que hizo referencia al argumento de la Corte para revocar la derogación: el máximo tribunal aseguró que no podía configurarse una "controversia" por una "clara ausencia de un derecho de incidencia colectiva sobre un bien colectivo".
Para el CECIM, la Corte "no exploró el planteo jurídico", sino que se limitó a considerar que la organización de excombatientes "no estaba legitimada". "Dijo, con claridad, que este grupo de ex soldados conscriptos, combatientes de Malvinas, no podemos acudir a la Justicia en defensa de la soberanía. Extraño razonamiento, si atendemos a que esta Corte conforma el Estado argentino, en su esquema de tripartición de poderes. Un Estado argentino que, en 1982, nos mandó a batallar bajo el argumento de la 'defensa de la soberanía nacional'. Rara consideración la de esta Corte. Podemos morir en defensa de la soberanía, pero no acudir a un Tribunal. El fallo no solo se pela con el derecho. Lo hace con la humanidad, con la razonabilidad. Esta Corte es indigna, por la temeridad y violencia con la que, sistemáticamente, violenta al pueblo argentino, a su territorio, a su capacidad de decidir", añadió.