Como resultado de las diligencias, establecieron que parte de los elementos denunciados habrían sido trasladados a una vivienda ubicada en el barrio Evita.
Al llegar al lugar, los agentes entrevistaron a una mujer, quien, interiorizada de los motivos de la presencia policial y de los alcances del artículo 226 del Código Procesal Penal, hizo entrega voluntaria de los bienes. Según manifestó, habían sido dejados allí por su hijo.
En el procedimiento se secuestraron una soldadora eléctrica marca Dogo, y tres llantas de camión.
Finalmente, los elementos fueron puestos a disposición de la Fiscalía de Investigación Penal Nº 4, a cargo del doctor Gustavo Rafael Valero, mientras continúan las diligencias para esclarecer el hecho y localizar los demás bienes denunciados.