La intervención contó con la participación de la Dirección General de Investigaciones Complejas y del Departamento Cibercrimen, cuyos efectivos realizaron tareas de ciberpatrullaje y análisis de publicaciones difundidas por medios brasileños. La información obtenida permitió orientar la búsqueda y activar medidas preventivas en puntos estratégicos de circulación, alojamiento y transporte de pasajeros.
El operativo se enmarca en el fortalecimiento de los controles y el trabajo articulado entre las fuerzas de seguridad, impulsado a partir de las gestiones del ministro de Seguridad, Dr. Hugo Daniel Matkovich, por instrucciones del gobernador Leandro Zdero, con el objetivo de mejorar la prevención y la capacidad de respuesta frente al delito.
Según explicó el subjefe de Policía, Comisario General Manuel Victoriano Silva, el hombre es oriundo de la provincia de Corrientes y años atrás se había radicado en Brasil. En ese país había sido condenado por un femicidio cometido en 2018 y posteriormente habría quedado involucrado en un nuevo hecho de similares características, ocurrido el mes pasado, por el que era intensamente buscado.
A partir de la información reunida, se desplegaron tareas de búsqueda y controles preventivos en distintos puntos de la ciudad, incluidos alojamientos, hospedajes y lugares vinculados con el transporte de pasajeros.
En ese contexto, los efectivos llegaron hasta la terminal de ómnibus de Presidencia Roque Sáenz Peña, donde detectaron a un hombre cuya tonada brasileña llamó su atención. Al comparar sus características físicas con las imágenes difundidas por medios de ese país, advirtieron coincidencias que motivaron una identificación más exhaustiva.
Mediante consultas institucionales y comunicaciones con organismos nacionales e internacionales, se logró corroborar la identidad del sospechoso y la existencia de un pedido de captura vinculado con la causa investigada en Brasil.
EL CASO
El caso de María Ramona Araújo da Silva, una joven brasileña de apenas 18 años, conmociona por la violencia del crimen y por los antecedentes de quien es señalado como su presunto asesino: Daniel Néstor Gusman, un argentino que ya había sido condenado por matar a su esposa embarazada.
La investigación se inició luego de que la joven desapareciera y su familia perdiera contacto con ella. Aunque habría respondido algunos mensajes de sus allegados, posteriormente fue encontrada sin vida en el lugar donde residía con el sospechoso.
El cuerpo presentaba una herida profunda y, de acuerdo con los primeros datos difundidos, no había rastros de sangre en el sitio donde fue hallado. Los investigadores encontraron manchas de sangre en otro sector y sospechan que el ataque pudo haber ocurrido allí, antes de que el cuerpo fuera trasladado.
Las actuaciones policiales también apuntaron a la utilización de un dispositivo de monitoreo electrónico. Según la información publicada por medios brasileños, Gusman cumplía una condena bajo un régimen semiabierto y llevaba una tobillera electrónica. Tras el crimen, habría dejado de ser localizado por el sistema de vigilancia, por lo que las autoridades lo consideran prófugo y mantienen su búsqueda.
CONDENA ANTERIOR
El dato que vuelve todavía más estremecedor al caso es el historial judicial del principal sospechoso. Gusman había sido condenado por el asesinato de otra mujer: su esposa, que estaba embarazada. Por ese crimen recibió una pena de 24 años de prisión, aunque posteriormente accedió a un régimen de cumplimiento menos restrictivo que le permitió salir del establecimiento penitenciario bajo determinadas condiciones de control.