La harina de algarroba se obtiene de la chaucha del algarrobo, árbol de alto valor cultural y ambiental en la región. Gracias al trabajo conjunto con la Fundación Rewilding Argentina, comunidades locales han recuperado la práctica ancestral de recolección, transformándola en una actividad productiva con valor agregado y marca de origen. “Es un alimento naturalmente libre de gluten, rico en carbohidratos saludables, fibras, calcio, magnesio y hierro. Además de sus propiedades nutricionales, representa una herramienta concreta para pasar de una economía extractivista a una economía en restauración”, remarcó Hollmann.
La participación chaqueña en la Rural 2025 visibilizó no solo el potencial del Impenetrable como destino de naturaleza, sino también su capacidad para generar desarrollo con base en la conservación y el aprovechamiento sostenible de sus recursos.