Tras el veto presidencial, se mantiene la fórmula de movilidad establecida por el Decreto 274/24 que toma como referencia el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de dos meses atrás. De esta manera, en agosto las jubilaciones y pensiones aumentarán un 1,62% correspondiente a la inflación de mayo.
La jubilación mínima será de $314.243,51 y el bono, que según la ley vetaba iba a subir a $110.000, se mantendrá congelado en $70.000. Esto significa que las personas que cobran el haber mínimo más el bono recibirán este mes $384.305,37.
Los haberes y pensiones que no superen los $384.305,37 recibirán un bono proporcional hasta alcanzar ese monto. En cuanto a las prestaciones previsionales, la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) será de $321.444,30 y la Pensión No Contributiva por Invalidez y Pensión por Vejez alcanzará los $290.013,76.