A modo de prueba, la defensa ya pidió una pericia caligráfica para cotejar firmas. También acercaron documentación relacionada con las altas en Anses y denuncias previas de Rodríguez contra miembros del sector con el que disputa internamente.
Issolio insiste en que "el procedimiento de afiliación involucra a varias personas, y el cargo de Rodríguez era sólo de verificador. Para imputarle una falsificación, deben probar que él tuvo voluntad y conocimiento de que las firmas eran falsas, no basta una simple sospecha".
Por ahora, la estrategia del defensor es no responder preguntas de la fiscalía ni de la jueza hasta conocer todos los detalles del expediente, aunque Rodríguez se puso a disposición de la justicia y espera una pronta resolución.
La causa sigue abierta y los próximos pasos dependerán de las pericias y las pruebas que suma cada parte. El trasfondo político sigue marcando el ritmo de la investigación, tan sensible en tiempos de definiciones dentro de los espacios partidarios en Chaco.