Las restricciones también cambian según el desempeño de cada compañía. Las industrias que consiguen crecer e invertir señalan principalmente la presión impositiva, mientras que aquellas que pierden actividad y reducen personal enfrentan mayores problemas por la falta de demanda y la competencia importada.
Las expectativas para los próximos 12 meses mantienen las diferencias que atraviesan al sector, con un 35% de las empresas que anticipa una nueva caída de la actividad, otro 35% que proyecta estabilidad y apenas un 30% que espera crecer.
Las decisiones de inversión reflejan esa desigualdad. Entre las micro y pequeñas empresas, el 31% contempla invertir para crecer y el 25% para sostener su capacidad productiva. En las medianas y grandes, esos porcentajes ascienden al 41% y al 38%, respectivamente.