Hasta antes de la detención de Maduro, la Conmebol no había retirado la localía a los clubes venezolanos, pese a las dificultades que enfrentaron otros equipos para viajar al país. Sin embargo, el cambio abrupto del escenario podría forzar una decisión diferente para garantizar el normal desarrollo de los torneos.
El antecedente más cercano se remonta a 2021, cuando la violencia social en Colombia llevó a la Conmebol a quitarle la localía a los clubes de ese país. En aquel contexto, equipos como Independiente Santa Fe, Atlético Nacional y La Equidad debieron jugar en Paraguay por razones de seguridad.
Con ese marco, y aunque resulta prematuro brindar certezas, no sería extraño que se repita una situación similar con los clubes de Venezuela. Por eso, tanto en la Copa Libertadores como en la Sudamericana, los equipos participantes siguen con atención la evolución del conflicto, ante la posibilidad de disputar sus partidos en sedes neutrales.