Ello se explica, en gran medida, por la evolución de los precios de alquiles en este último tiempo respecto de la inflación. En ese sentido, en primer lugar, el gobierno de La Libertad Avanza (LLA) impulsó una reconfiguración de los precios relativos que llevó a una fuerte recomposición a favor de servicios regulados. De esa manera, según datos del Centro de Estudios Scalabrini Ortíz (CESO), entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 los mayores aumentos en términos reales se dieron en Vivienda, Agua, Electricidad y Gas (+71%), Educación (+47%) y Comunicación (+34%). En contraste, los Alimentos (-10%) quedaron más rezagados.
Dentro de los gastos de vivienda, los últimos datos oficiales disponibles (noviembre/25; INDEC) exhibieron que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) alcanzó una suba del 2,5% mensual, sin embargo, los alquileres crecieron 2,9%. En términos interanuales, los precios de la economía crecieron 31,4% mientras que los alquileres se expandieron 77,7%. Por regiones del país, el comportamiento se repitió: en GBA el alquiler acumuló en lo que va del año una suba del 66,8% mientras que la inflación creció 28,2%. En la Región Pampeana fue 77,4% versus 27,8% en tanto que en once meses del 2025 la Región Noreste registró un alza del alquiler del 93,7% muy por arriba del 24,6% de inflación. Por su lado, en el Noroeste la variación fue 103,5% versus 28,1%, y en Cuyo el alquiler se incrementaron 84,4% contra una inflación de 27,9%. Por último, en la Patagonia la relación fue 113,8% contra 29,6%, respectivamente.
El crecimiento del peso del alquiler tuvo lugar a la par de una sostenida pulverización del poder adquisitivo de los ingresos. En el escenario actual, el 22,6% de los trabajadores gana menos que el Salario Mínimo, Vital y Móvil que –a su vez- ya perdió 35,2% de su poder de compra en lo que va de la gestión Milei. En este marco, al menos dos de cada diez trabajadores son pobres. "La flexibilizacion de las condiciones mediante el decreto 70/23 que terminó con la ley de alquileres profundizó la crisis habitacional y económica en los hogares inquilinos. Endeudamiento, multiempleo, y salarios transferidos a los dueños de las viviendas caracteriza nuestra vida", expresó Gervasio Muñoz, referente de Inquilinos Agrupados.
Alquilar, sinónimo de endeudamiento
Casi el 80% de los hogares que se endeudaron lo hicieron para pagar el alquiler, aunque a costa de que se acumulen deudas con prestamistas y en el pago de otro tipo de servicios.
De acuerdo con un informe que analizó la situación de los hogares que alquilan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), si bien el alquiler ocupa cada vez más lugar en los ingresos, no se registran atrasos significativos en el pago, básicamente por el temor de las familias a quedarse en la calle: el 77% de los endeudados sostiene que utilizó ese dinero prestado, total o parcialmente, para pagar el alquiler. Dicho porcentaje refleja una suba significativa respecto de 2024 (67%) y consolida una tendencia ascendente de la práctica de recurrir al endeudamiento para afrontar el pago del alquiler. Esto se ve reflejado en las mediciones tanto de 2021 como de 2022 que arrojaron que el porcentaje que se había endeudado para pagar el alquiler era 15 puntos porcentuales menor que en 2025, es decir del 62%.
Así se desprende de la Encuesta Inquilina 2025, realizada por la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la Escuela Interdisciplinaria de Altos Estudios (IDAES-UNSAM), entre otros. De acuerdo con el documento al que accedió este medio, cuando se consultó a los trabajadores si habían podido ahorrar algo el mes anterior a la encuesta, sólo el 14% de los hogares contestó afirmativamente. Esto reflejó que, “a la hora de tomar decisiones económicas, los hogares inquilinos tienden a endeudarse (incluso con instituciones financieras que les cobran altas tasas de interés), trabajar más horas o dejar de ahorrar antes que suspender el pago del alquiler”, analizaron los especialistas.
En relación, el informe ya mencionado del espacio Inquilinos Agrupados destacó que, entre las preocupaciones principales de la población inquilina, aparecen el precio del alquiler (73,3% de los casos), plazo de los contratos (53,4%), garantías (42,8%) y, en menor medida, estado de la vivienda y devolución de depósito (40,0%).
Por último, de cara a los próximos cinco años, la mayoría de las familias inquilinas cree que continuará alquilando (56%), mientras que un 28% no sabe si tendrá un lugar dónde vivir y sólo un 14% espera poder comprar o heredar una vivienda para ese momento. En definitiva, estas respuestas evidencian que en nuestro país el alquiler se percibe cada vez más como una situación permanente y no como una transición hacia el acceso a la vivienda propia.