En la Casa Rosada comenzaron las negociaciones de cara a las sesiones extraordinarias de febrero, en las que se tratará, como prioridad, la reforma laboral. Diego Santilli sigue con su gira federal para negociar con los gobernadores y conseguir votos para quitarle derechos a los trabajadores, Bullrich dijo desde Mar del Plata que buscarán “generar consenso” para la reforma, pero sin cambiar lo que la Casa Rosada no quieren cambiar y Manuel Adorni convocó a una reunión de mesa política para este viernes. Santiago Caputo, en tanto, recibió este lunes en su despacho de Balcarce 50 al embajador de Estados Unidos en la Argentina Peter Lamelas, con quien estuvo reunido más de una hora.
La senadora Patricia Bullrich dijo desde Mar del Plata que el proyecto que envió el gobierno de “modernización” laboral “está abierto para ser analizado por otros sectores políticos o sociales”, y que “es importante buscar el consenso”, como dejando entender que abirán el juego a, por ejemplo, la CGT para realizar modificaciones. Sin embargo, segundos más tarde aclaró que desde el oficialismo no van a aceptar que termine siendo “una reforma para que nada cambie”.
“Muchas veces se discute tanto que terminás en el mismo punto en que arrancaste. Eso no lo vamos a aceptar. Para dejar todo como está, nos quedamos como estamos”, aseguró Bullrich y luego se sinceró y confirmó que el espíritu del proyecto de ley es defender a las grandes empresas. “Tenemos un problema muy serio de litigiosidad que genera costos muy grandes a las empresas”, destacó en diálogo con La Capital.
Santilli de gira federal
Mientras Bullrich llama al falso diálogo, el ministro del Interior Diego Santilli sigue con su gira por las provincias en busca del apoyo de los gobernadores. Este lunes estuvo en Chaco con el gobernador aliado de la Casa Rosada, Leandro Zdero.
En esa provincia, el ministro destacó la “necesidad” de avanzar con la Reforma Laboral: “No creo que ningún gobernador pueda estar en contra de una reforma laboral en la Argentina”, dijo.
Luego, agregó que la reforma laboral “va a ser muy importante para las provincias. Va a dinamizar sectores claves: energía, minería, agro, industria del conocimiento y generar nuevos empleos”.
Zdero, por su parte, se volvió a mostrar alineado con los intereses de Javier Milei y remarcó: “Si miramos la reforma laboral y hacia dónde quiere ir el país, que es bajar el riesgo país y equilibrio fiscal, sinceramente estamos en sintonía. Aportar a una nueva ley laboral es importante porque las recetas del pasado nos llevan a los mismos resultados de siempre”.
El martes, en tanto, Santilli recibirá en la Casa Rosada al gobernador de La Pampa, el peronista Sergio Ziliotto. El miércoles volverá a volar a Chubut para “recorrer las zonas damnificadas por los incendios”, junto a la sucesora de Bullrich en el ministerio de Seguridad, Alejandra Monteoliva.
Y, por último, el jueves va a visitar a otro aliado del oficialismo, el gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo. En los próximos días, dicen en su entorno, continuará viajando al resto de las provincias antes del tratamiento de la reforma laboral.
Reunión de la mesa política
El viernes 16 habrá una reunión de la mesa política en Casa Rosada encabezada por el jefe de Gabinete Manuel Adorni. Allí asistirán Patricia Bullrich; el asesor sin cargo Santiago Caputo; Santilli y el titular de la Cámara Baja, Martín Menem.
También es posible que asista a ese encuentro la hermana del Presidente y secretaria general de la Presidencia Karina Milei. El tema central será la reforma laboral.
Según aseguró la propia Bullrich, que es quien Karina Milei designó para que se ponga al frente de ese tema en el Congreso, las comisiones técnicas en el Senado comenzarán el 16 de enero hasta el 26 de enero y allí aparecerá como representante del gobierno la abogada Josefina Tajes.
Todavía la Casa Rosada no presentó el llamado oficial a extraordinarias ni tampoco el temario, pero se estima que será todo el mes de febrero y que los proyectos serán los que se trabajaron en el marco del Consejo de Mayo y que no llegaron a ser tratados en las extraordinarias de diciembre: Además de la reforma laboral, la reforma penal, la Ley de Compromiso Nacional por la Estabilidad Fiscal y las modificaciones a la Ley de Glaciares.
La reforma laboral, según Bullrich, podría ser tratada en el Senado el 11 de febrero y la idea del oficialismo es trabajarla en espejo en Diputados, para que salga lo antes posible.
“Hoy nadie sabe qué indemnización va a pagar si tiene un problema con un trabajador. Lo que hace la ley es dar certezas: son tantos años, esto se contabiliza, esto no, y hay una fórmula de actualización, por lo que no se deprecia la plata del trabajador si hay un juicio y el trabajador lo gana”, expresó la exministra desde Mar del Plata y, por último, agregó: “Lo que queremos es certezas. La incertidumbre de una empresa lo que hace es que esa empresa tome menos trabajadores. Se queda con lo que tiene y no se expande por riesgo de los pasivos que puede tener”.
Lamelas, como en casa
En Casa Rosada, en tanto, la mayoría de los funcionarios dejó sus despachos vacíos y se tomó días de descanso. Sin embargo, el asesor sin cargo, Santiago Caputo, el fin de semana se mostró en la costa, pero el lunes estuvo en sus oficinas del salón San Martín.
Allí recibió por la tarde al embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas. El visitó en varias ocasiones la Casa Rosada. La última había sido el dos de diciembre cuando fue recibido por el ministro del Interior, Diego Santilli. También estuvo en el Salón Blanco cuando fue la jura de la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva.
Si bien hubo extremo hermetismo sobre el temario de ese encuentro, la reunión entre Lamelas y Caputo se dio en un contexto de extrema tensión entre el gobierno de EEUU y Venezuela. La Argentina, por otro lado, tiene pendiente la firma del acuerdo de libre comercio que fue anunciado por la gestión de Donald Trump en noviembre del año pasado.
Horas antes, por si hacía falta aclararlo, desde la Libertad Avanza publicaron un comunicado oficial informando que el Presidente argentino había abierto sus cuentas de redes sociales “en inglés”.
El objetivo, dijeron, es: “Ampliar el alcance internacional de su mensaje, comunicar de primera mano las políticas de gobierno y fortalecer el vínculo con audiencias globales”. En uno de los videos se ve al mandatario abrazado a Donald Trump y luego dice a sus seguidores: “Vayan y den la batalla contra el zurderío”. Por último añade: “Zurdos hijos de puta tiemblen. La Libertad Avanza”. Finalmente, le cancelaron la cuenta cinco horas después.