El otro punto clave que observan sus estrategas de campaña es si mantiene la popularidad que construyó como ministra con discurso de mano dura. Por algo Bullrich no abandona por nada la escena pública y se dedica a estar presente en todo momento.
De hecho, se anticipa que a la hora de definir candidatos, los partidarios de Bullrich no sólo recordarán el 50 por ciento que obtuvo en las elecciones de octubre en la Ciudad (un resultado que, al igual que Adorni, le da pergaminos para ser candidata). También plantearán que el candidato o candidata se defina por encuestas. Esto es algo que nadie quiere decir, porque claramente es la alternativa a que se dedida exclusivamente con el dedo de Karina Milei, que en ese caso -todo hace suponer- apuntaría a Adorni.
Todo esto se maneja con mucha discreción y sin ventilar la interna, algo que no le convendría sobre todo a Bullrich. No quiere hacer nada para parecer que antagoniza a Karina Milei. Todo lo contrario, quiere mostrarles a los hermanos que gobiernan lo útil que puede ser. “Ella está zen. No está pensando pelearle a Adorni si le dicen que va él”, relatan en su entorno. Y agregan: “Eso sí...Hay que ver cuanto le dura”.