Sin embargo, el diseño del nuevo esquema de poder en la Cámara Alta despoja por completo al Presidente. Por debajo de las vicepresidencias, se revalidaron en sus puestos el secretario parlamentario, Agustín Giustinian, que responde a Villarruel pero pertenecía al PRO, y el secretario administrativo, Alejandro Fitzgerald, designado en noviembre por un acuerdo entre la Vicepresidenta y Mayans.
Como si fuera poco, la prosecretaria parlamentaria Dolores Martínez y el prosecretario administrativo Lucas Clarck, ambos radicales, seguirán en sus lugares. El correntino Espínola hizo reserva del único cargo que le podía quedar a Milei y es el de prosecretario de coordinación operativa, en manos de Manuel Chavarría.
Moisés cosechó, además del rechazo en pleno del interbloque Populares, que nuclea a los kirchneristas, los peronistas y los santiagueños del Frente Cívico de Gerardo Zamora, el respaldo de libertarios, macristas, la UCR y 11 senadores de Provincias Unidas.
El movimiento de Espínola fue un gesto defensivo porque Chavarría es resistido por Villarruel. La Vicepresidenta habría alegado ante sus allegados que el funcionario fue designado recientemente en Yacyretá, pero el hombre integra el núcleo de Santiago Caputo y la Casa Rosada reclama su continuidad. Chavarría aspira a seguir cumpliendo sus tareas en el Senado sin percibir el salario pero en representación del gobierno.
Esos cargos se votaron por unanimidad, a mano alzada, y dejan una pregunta acerca de la influencia de Bullirch sobre la totalidad de los senadores libertarios, lo que acaso indica que la exministra está ganándole la pulseada a Karina. Si bien Mayans se quejó de la falta de representación del peronismo y reclamó que se reconozca "el rol de control" que debe atenderse en esos lugares, su bloque avaló el reparto.
El diseño del nuevo esquema de poder en la Cámara Alta despoja por completo al Presidente.
Minutos después, se votaron los auditores que completarán la AGN. Bullrich, una vez más, formuló la propuesta para nombrar a Mariano Piazza en representación del oficialismo, Luis Naidenoff por la UCR y Javier Fernández por el peronismo, que terminó imponiéndose por encima de las chances que en la previa se atribuían a Ricardo Guerra.
La votación fue de 70 votos a favor y solo se opusieron los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano.