Tenían escrito, simplemente, el cargo que ocupaban y el sueldo que cobraban: “Jefa de Tabajos Prácticos, $ 235.000″. “Ayudante de primera, $ 200.000″. “Becario postdoctoral, $ 1.000.000″.
Quienes ocupan este último cargo, por ejemplo, tienen encima una carrera de no menos de diez años de formación, y se trata de una dedicación full time: el cargo no admite más que uno suplementario, como docente. Es decir que un investigador argentino que llegó a esta categoría superior en el sistema científico argentino, está cobrando, como máximo, un millón doscientos mil pesos.
Es el caso de Luciano, Juan Cruz, Ignacio y Carla, biólogos, psicólogos y físicos que integran el Laboratorio de Neurociencias de la Memoria del Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias (Ifibyne). En lo personal, cuentan a Página/12, en los últimos dos años hay quienes tuvieron que volver a vivir con sus padres, quienes se mudaron a provincia; todos hacen malabares varios para llegar a fin de mes. Y en lo laboral, agregan, la plata para investigar tampoco está: simplemente, se cancelaron todos los subsidios, todo lo que esté por fuera de los magros estipendios. No hay ni para un reactivo básico de una investigación sobre el cáncer, según comentan en base un caso cercano.
El saber de la plaza
A lo largo del día, las clases se fueron acomodando en los lugares que habilitaban sombra, con temas de lo más diversos, según se leía en los pizarrones improvisados y se escuchaba a los docentes, muchos munidos de micrófonos para la ocasión: Fisiología del comportamiento aquí, Sociología sistemática más allá; Algebra lineal del CBC, con una prolija audiencia tomando nota; Biología molecular, con el profesor explicando funciones e intervalos del Teorema de Weierstrass al costado de la Pirámide.
Clases públicas UBA en Plaza de Mayo
Clases públicas UBA en Plaza de Mayo Clases públicas UBA en Plaza de Mayo (Adrian Perez)
Un paneo rápido por semejante exhibición abierta de transmisión de conocimiento no hizo más que poner de relieve lo valioso de la tarea docente cotidiana: todas las cvlases lograban conscitar la atención, todas resultaban interesantes, todas evidenciaban saberes profundos y despertaban preguntas.
La cátedra Adorni
“En este momento una delegación intergremial está yendo a buscar a Manuel Adorni a la Casa Rosada. Ha sido nombrado titular de la cátedra libe de Fraude Inmobiliario y si no se presenta, tendrá ausente”, bromeó Pablo Perazzi, secretario general de Feduba y docente de la carrera de Historia. Advirtió luego sobre la “zona de profunda ilegalidad” que transita el gobierno nacional.
Laura Carboni, secretaria general de AGD, titular del Deartamento de Filosofía del Carlos Pellegrini y también docente del CBC, llamó la atención sobre lo que pasa en los colegios preuniversitarios: “La situación es aún peor porque también nos han sacado el Fonid (el fondo de incentivo docente, que formaba parte del salario y Milei cortó). Somos los más relegados”, contó.
Más tarde Marcelo Creta, secretario de Políticas Universitarias de UTE-CTera, expresó que “desde el regreso de la democracia que no vivíamos una situación salarial tan grave”, y llamó a participar de la jornada miércoles.
Esta idea resultó otra conclusión en común: el ataque que se vive hoy es inédito, y la respuesta debería merecer la misma adjetivación. “Como me dijo un colega: basta de tanta defensa, ¿cuándo pasamos a la ofensiva?”, mencionó Kornblihtt. En ese impulso se juega el presente universitario.