Carlos Stornelli es uno de los fiscales más polémicos del sistema judicial argentino. Designado en 2004, su prontuario más reciente incluye el escandaloso caso Marcelo D’Alessio, donde se probó su vínculo operativo con el falso abogado, quien extorsionaba aprovechando su influencia en los tribunales. Audios, documentos y testimonios revelaron que esa relación fue clave en una asociación ilícita dedicada a espionaje ilegal, fabricación de pruebas y presiones en causas de corrupción. Stornelli fue procesado por encubrimiento agravado y asociación ilícita, aunque luego beneficiado por fallos que omitieron sus responsabilidades.
Durante el macrismo, tuvo un rol central en la “mesa judicial”, coordinando causas de lawfare contra opositores como Cristina Kirchner y exfuncionarios kirchneristas. En los últimos tiempos, Stornelli se sumó a denuncias impulsadas desde el oficialismo actual, como las etiquetadas de “terrorismo” contra protestas sociales, consolidando su imagen de operador judicial alineado al poder de turno.